No le tenía mucha fe, vamos, que los musicales no eran su genero favorito a pesar de que si las canciones le gustaban se lo pasara bien, pero era eso, un entretenimiento, algo ligero. No obstante cuando D la llamó para decirle que si le apetecía ocupar el único sitio libre que quedaba en el palco del teatro que habían reservado para la familia, ella dijo que si... por hacer algo distinto mas que nada y pasaron las semanas y se olvidó del asunto.
Sentada en la silla lo suficientemente incómodas para no relajarse y 'transponerse' durante alguna obra, miraba el espectáculo, porque si, porque resultó un espectáculo, por las voces impresionantes y aunque el tema del musical tampoco le tocaba profundamente en el corazón, JesuCristo SuperStar era un clásico y a su tierra no iban muchos, había que aprovechar esta dulce sorpresita que le había regalado el día de los inocentes.
Era casi el principio de la 2º mitad y después de una hora y 10 creía saber lo que le depararían los 50 minutos restantes cuando de repente se sintió atrapada por una escena en concreto: un intento de dar marcha atrás, un arrepentimiento de decisiones tomadas, quizás un poco a la ligera, quizás pensándose mas fuerte de lo que posteriormente descubrió que era. Vio reflejada en esa súplica todos los recursos humanos que tan bien ella conocía, vio todas las fases reflejadas en esa cara y esas manos:
- por favor, no quiero que esto pase.
- mírame, fíjate en lo que me estás haciendo sufrir.
- bueno, si hay que hacerlo, que sepas que es totalmente responsabilidad tuya.
- ¿no hay otro modo de resolver esto?.
- por favor, tengo miedo.
- estupendo, pero si hay que hacerlo, hazlo ya, antes de que me arrepienta.
- al menos mírame a la cara, mira mi dolor, el que esta produciéndome tu voluntad.
- por favor, no quiero que esto pase, tengo miedo.
A mitad de la canción algo la distrajo, fue en la búsqueda de lo que la había distraído de tan magnifica interpretación cuando se percató de que llevaba un rato sin respirar, era eso, se le había olvidado, ¡que cosas! y entonces al tomar aire, al intentar llenar los pulmones vacíos en una sola y profunda inspiración, una especie de espasmo interrumpió la acción y dos gruesas lágrima le resbalaron por la cara.
Hacía tanto tiempo que no lloraba sin sentirse culpable que había olvidado la agradable sensación de dejar libres los sentimientos.
(Sube el volumen, al principio esta bajito)
Lo que me inspiró, hoy me abandonó
lo intenté, te di 3 años
son un siglo, siento miedo
al ver que cumplo tu deseo,
tu deseo, no es mi deseo.
Dios, ya no puedo más
si me vas a obligar
a acabarme tu veneno
clávame en tu cruz,
termina con mi vida!
hazlo antes de que cambie de opinión.
Por si cambio de opinión!!











