Hubo un tiempo en que pensé que eramos así, invencibles, indestructibles, que este era el amor definitivo, el amor de mi vida, mi complemento, mi yang.
Después de este mes de dolor, insomnio, temores, temblores, estupideces y hasta alguna que otra risa y rato bueno, descubro que, lamentablemente, lo único invencible es el inmenso amor que sentimos el uno por el otro.

3 comentarios:
Lamentablemente?
Afortunados vosotros!
Un beso.
Pete Vicetown
Te aseguro Pete, que el amor correspondido puede no ser ninguna bendición, cuando a pesar de todo no se puede estar junto a la persona amada.
Lo de que el amor lo puede todo, es un gol que nos marcaron de peques, entre cuento de hadas y cuento de hadas.
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