sábado, 29 de agosto de 2009

Refuerzo positivo aleatorio

¿Porque algunos humanitos se enganchan en relaciones que no las hacen felices y otros no?.

Al parecer la respuesta a esa pregunta se contesta a un nivel mucho más bajo de lo que nos hacen pensar los sicoanalistas, sicólogos, educadores emocionales, etc..., la respuesta es simple: es adictivo. No son masoquistas, simplemente no lo pueden evitar.

Según me cuenta mi amiga D, educadora canina ella, de todas las diferentes formas de educar a un perro hay una llamada refuerzo positivo que se basa, grosso modo, en que cuando el animalito de turno hace algo bien se le refuerza con un premio y si no lo hace bien, no se le castiga, ese premio pueden ser caricias, jugueteos, algo de comida que no esté en su menú habitual, en fin, ese tipo de cosas.

También hay una variante de este que se llama refuerzo positivo aleatorio, que se basa en lo siguiente, tu refuerzas positivamente durante un tiempo, al principio de la "educación", al animalito y entonces, un día, sin previo aviso y sin que pueda sacar una pauta concreta dejas de reforzarlo, lo vas quitando poco a poco, lo refuerzas de manera aleatoria y entonces el animal empieza a darle cada vez más importancia al premio y valora muchísimo mas esas caricias que antes también valoraba, pero les hacía menos fiesta al recibirlas a diario y volverse una agradable rutina, sin embargo, si pasamos a recibirlas una a la semana, ese momento en el que sientes la mano rozando tu cabecita se convierte en un momento maravilloso a atesorar ya no sabes cuando se va a volver a repetir, si es que se repite. Esto crea un estado de estrés y ansiedad continua en la que el perro hace todo el tiempo, todo lo mejor posible esperando ese maravilloso momento, igual de maravilloso, no más, que antes de pasar a la aleatoriedad, pero que ahora saborea como si fuera, porque quizás lo es, el último. Es el mismo mecanismo por el que las peronas se vuelven adictas a cualquier cosa, cocaina, juego, lsd: durante un tiempo recibes una gratificacion cada vez que estas en contacto con lo que sea y despues eso se va especiando. Nadie se engancha al juego si jamás le toca, etc...

Esto lo podemos extrapolar directamente a las relaciones humanas sin que, creo yo, sea necesario poner ningún ejemplo, pero, ¿porque algunas personas tienen este tipo de relaciones desde "siempre" y otras no las tienen nunca?, pues es una simple cuestión de suerte, de mucha, muchísima suerte.

Pasa exactamente igual con el resto de adicciones y funciona exactamente igual, primero cuenta lo adictiva que sea tu personalidad y en eso estamos vendidos, porque venimos como venimos de fábrica y podemos luchar todo lo posible, pero lo que está ahí, ahí se queda toda la vida y si eres de "engancharte" fácil, tienes que tener mucho cuidado con lo que entras en contacto y segundo en que tengas la mala suerte de entrar en contacto con este tipo de substancias antes de tener conciencia de lo peligrosas que pueden ser, por inocencia, imprudencia, ignorancia, etc...

La primera vez que tienes una relación de este tipo (una pareja o incluso un padre o una madre) quedas marcad@ para siempre y como el alcohólico, vas a estar enganchad@ de por vida y ahora a pelear por no cruzarte mucho más con este tipo de personajes y personajas, sin tirar la toalla de encontrar a alguien que merezca la pena, osea corriendo riesgos importantes o tirándola y decidiendo negarte a ti mism@ las relaciones y quedarte sol@ para siempre. Y lo peor de todo es que muchas de estas personas ni siquiera se dan cuenta del daño permanente que están haciendo e incluso puede que lo hagan sin proponérselo.

Si para colmo tienes una personalidad adictiva te va a costar la misma vida salir de esa mierda en la que te has metido sin querer y sin tener culpa, porque no sólo eres un yonki de las relaciones de mierda, sino que es que además, ni siquiera hay centros de desintoxicación.

La verdad es que no tengo muy claro porque estoy soltando semejante rollo aquí, supongo que si alguien, que ante este tipo de situaciones pensaba "es que le va la marcha" o "si no se os tratan mal no os enamoráis" deja de pensarlo por esto y ve las cosas de otra manera estaría muy bien, pero no aspiro a tanto.

Supongo que sólo quería desahogarme un poco.



Cruz, que con tu cruz
me das la cara del dolor.
Quiero ser como cuando era pequeña
y esconderme tras la puerta.
Di. ¿Dónde está la vida?
Que hasta el alma se me enfría.
Y me caigo al suelo en el fallo de tu piel.

Morir de amor y hacer de esta tristeza
mil colores al alba.


14 comentarios:

maximo dijo...

Y otra lectura del tema (curioso que no hayas hecho referencia a ella), es que a las personas que te tratan bien por sistema (o porque te lo mereces) no gozan de ese "favor de fervor".
En realidad, creo que lo que acabo de decir es aun mas aterrador que lo que señalas.

Chipsoni@ dijo...

Pensaba que iba implicito al hacer la comparación con la adiccion, evidentemente, si eres adicto a una substancia o acción, es esa substancia o acción la que te proporciona el placer y no otra.

Para desengancharse y volver a encontrar placer en otras cosas hace falta admitir la adicción, una buena dosis de suerte, cariño y mucha paciencia.

Tony Amesty dijo...

Un texto muy interesante, para reflexionar.
Con tu permiso me pasaré para leerte.

Un abrazo

Chipsoni@ dijo...

Pasate cuando quieras Tony, mi cachito de intenné es tu cachito de intenné.

Diana dijo...

oye! muy bien explicado! Y muy interesante también lo que ha dicho máximo, y me guardo para usar lo de "favor de fervor" jejeje.

Chipsoni@ dijo...

Tú guardate to lo que quieras, jejeje.

ninfasecreta dijo...

Es verdad que nos enganchamos más a la mierda pero tb estoy convencida de que, al igual que a los perros recogidos de la calle, cuando se nos ofrece ternura, atención y cariño respondemos con redoblada ilusión.

Al menos, así me ocurre a mí. Será que estoy en racha ;)

Besos guapi

KI dijo...

Los refuerzos positivos unidos a la escasa valoración propia, genera una complicada adicción al amor y otras sustancias :P

Besos Chipsoni@

Me gusta tu blog.

Estefanía dijo...

Creo que si uno se engancha a una pastilla o a una persona (independientemente de si son convenientes o perjudiciales, a corto o a largo plazo) siempre hay un componente de voluntad. Cuando uno no quiere, no ocurre.

Un beso.

Chipsoni@ dijo...

ninfasecreta, eso es precisamente lo que hace desengancharse a los adictos de las adicciones, la suerte de encontrar alguien que te ofrezca ternura cariño, atenciones y el valor de arriesgarte a otro golpe y otra recaida.

KI, son los refuerzos positivos aleatorios destrozan la autoestima del mas pintado.
gracias, pasate cuando te apetezca.

Estefanía, tu comentario es el tipico comentario de alguien que n ha sufrido nunca una adiccion, bien porque ha tenido la suerte de no entrar en contacto con la substancia adictiva, bien poqrue tiene una personalidad nada adictiva.
Yo tampoco tengo una personalidad especialmente adictiva, pero si bastante empática y me parece bastante radical tu comentario final, conozco a personas cuyos progenitores fueron los primeros que los reforzaron positivamente de forma aleatoria y ahí si que no tienes demasiada escapatoria, pero en fin, sólo espero que nunca te pase y te tengas que comer tus palabras, te aseguro que es muuuy desagradable.

Besos a todos.

Juan dijo...

El verdadero error de los hombres es hacer caso a las mujeres que se quejan de que las tratan mal... me remito a lo que ha dicho Máximo. No hay verdad más grande en el mundo.
Deberían existir centros de reeducación para que los hombres con buenos sentimientos y físico común aprendieran a tratar mal a las mujeres (no por maldad o absurda venganza, sino para que ambas partes consigan lo que quieren) en su justa medida para lograr magnetismo. Claro, la otra opción (la lógica) sería que hubiera centros de reeducación para mujeres que las enseñara a medir a la gente por cuánto valen, pero por extraño que suene, la primera opción es escalofriamentemente mucho más viable.

Chipsoni@ dijo...

Si llego a leer tu apología al maltrato antes que tu pataleta del post DE PELICULA, no me hubiese molestado en contestarte nada: no lo mereces.

Sólo te voy a decir una cosa: ya te gustaría a ti ser la mitad de elegante y de caballero que es Máximo, no te compares con los grandes porque evidencia tu enanismo mental.

Anónimo dijo...

WOW! yo estudio psicologia clinica y esta es la primera vez que veo tan aplicado el conductismo a la vida real de las personas cotidianas... excelente! y felicitaciones.

t'

Chipsoni@ dijo...

Bueno, yo no soy sicóloga, ni nada por el estilo, pero se me da bien mezclar ideas.
tengo esto un poco dejado, ahora estoy concentrada en mi nuevo proyecto y esto siempre fue algo personal, sin ningún interes mas que exponer mis ideas.

Gracias por las felicitaciones!!!