martes, 21 de julio de 2009

Por miedo

La mitad de la treintena se acerca implacable y una se percata de que la vida va tomando un rumbo, a simple vista irreversible y lo mismo no tienes mucho que decir o hacer al respecto.

Me doy cuenta de que la mitad de mis amigas están casadas o "arrejuntadas" y la otra mitad más quemada de los tíos que la pipa de un indio, pero aún así, en la mayoría de los casos ninguna pierde la esperanza de encontrar el amor. Ese chico, compañero, amigo y amante que te va a acompañar y te va a dar todo el cariño y el amor que tú te mereces, porque eso de quedarse sola no va contigo, ni contigo, ni contigo, ni contigo, es algo que les pasa a las demás, pero a ti no, así que antes o después ese chico aparecerá.

El problema de esto es que algunas veces te agarras a un clavo ardiendo en plan Bridget Jones correteando por un anden medio desolado y saltando al vuelo del que piensas puede ser tu ultimo tren con tal de no quedarse en tierra.... y no se te pasa por la cabeza que muchas veces los andenes desiertos están bastante mejor que algunos trenes.

Por miedo a la soledad, muchas mujeres (supongo que hombres también, esto no va del rollo guerra de sexos) aguantan situaciones de mierda que lo último que le aportan, desde luego es felicidad y por miedo te puedes joder la vida a base de bien pensando que estás haciendo lo correcto.

Tengo un par de amigas que no quieren renunciar a la maternidad, una de ellas incluso está muy ansiosa por ser madre, pero no quieren ser madres sin pareja.... sin pareja para lo bueno, pero no piensan en lo malo.

Anoche fui a tomarme un tinto de verano al bar de la expareja de una muy buena amiga, fue casualidad, hace mucho que no voy porque tuvo un punto muy desagradable un día en el que fuimos al bar y venía ella con su actual chico, desde entonces no he vuelto, pero anoche no fue elección mía y a pesar de que al final de la relación se portó fatal con ella, tampoco es que me coma el coco, así que fuimos y cuando llegamos nos encontramos un bar vacío, dejado y sin camareros, sólo él borracho, pedimos antes de darnos cuenta del estado en el que se encontraba y cuando nos trajo la bebida fue desagradable, incluso un poco violento. Evidéntemente decidimos marcharnos inmediátamente, pero al ver su estado intenté que no se notara mucho nuestro desagrado... por si las moscas.

Incluso siendo agradable con él (sin merecérselo) e intentando que todo fuera lo más rápido e inocuo posible me grito, me insultó, insultó a mis amigos y salimos de allí como alma que lleva el diablo. Confieso que pasé un poco de miedo. Luego me dijeron que toma drogas, bebe mucho y que ha arruinado su negocio.

Cuando se lo he contado esta tarde a mi amiga hemos caído en la cuenta de que durante el tiempo que compartieron él no era así en absoluto y que en los momento buenos de esa relación podría haberse quedado embarazada de él, perféctamente y habría sido una buena noticia, un acontecimiento feliz, un hijo, un padre para él o ella, una familia feliz, ¡mira tú que bien!, ahora tendría un hijo que tendría que pasar un fin de semana de cada dos y un mes en verano con semejante padre.

Yo se bien lo que es un bajón, supongo que los tenemos tod@s. Pero es más que nunca en esos momentos en los que te apetece un achuchoncito, calor humano, un abrazo, un beso, ternura, alguien en quien apoyarte, con quien poder ser tú, callada o habladora, seria o sonriente, fuerte o débil, flexible o estricta, trasgresora o clásica, dependiendo del momento, sin tener que fingir, sin tener que adoptar una postura y mantenerla contra viento y marea, en los que se debe tener más cuidado con a quien permites entrar en tu vida, porque puedes cometer un error irreparable por miedo.




7 comentarios:

tu dijo...

De todas formas, cuando consigues tu pareja no dejas de fingir ni de adoptar una postura contra viento y marea, (en determinados momentos), con la única persona que puedes ser tú mismo es contigo.

También es educación, si nos educaran desde peques para ser autosuficientes (incluso afectivamente) no tendríamos esa ansiedad por encontrar la media naranja y, liberada la ansiedad, sería más fácil.

Chipsoni@ dijo...

Ya, pero lo que es, es, ¿no?

Besos

ninfasecreta dijo...

Hombre, en qué se va a transformar alguien con el tiempo (mira tú mi ex maridín, sin ir más lejos).

Lo que está claro es que la maternidad es una decisión muy seria a la que no hay que aferrarse sólo por complacer un instinto. Es una responsabilidad y no sólo una forma de colmar un deseo. Elegir el padre adecuado nunca es una certeza pero buscarse uno para tener niños... una barbaridad.

(Yo soy de las quemadas reconvertida a vuelta a los rollos sin más :P)

Sonia dijo...

Yo más bien iba por otro lado. Cuando se está asqueada de estar sola y de encontrarte con personajes que no te valoran es muy facil ver al principe azul a la primera persona que te guste y te trate dignamente y lanzarte a la piscina sin valorar realmente el tipo de persona que es, porque un hijo es algo para toda la vida y para toda la vida tambien te toca al padre de ese bebe y toda la vida es muuuucho tiempo.

Angel Gris dijo...

Justamente hace poco estaba pensando en algo similar. Tengo un amigo que no sabe estar sólo, y cuando termina una relación no pasa una semana que ya está embarcándose en una nueva relación. Yo por mi parte siempre he sido más de tomar con tranquilidad mi tiempos de "soltería", y hasta me ha pasado que estando en pareja extrañaba los momentos en los que no tenía pareja.
Ambas situaciones tienen sus cosas buenas y malas. Sólo es cuestión de encontrarle la vuelta. Y si tienes ganas de formar pareja y armar una familia lo mejor es no desesperar y analizar bien a la persona que tienes al lado porque como bien se ha dicho, un hijo es para toda la vida.

Chipsoni@ dijo...

Mas que el miedo a la soledad puntual yo en este post hacía referencia a cuando ves que las probabilidades de quedarte definitivamente solo son elevadas (vease cuando llevas sin una relación estable más de 6 años y la cosa no pinta que vaya a cambiar).

Es cuando caes en la cuenta de que puede ser definitivo cuando corres el riesgo de desesperarte y cagarla.

Véase el video....

Angel Gris dijo...

Me parece que ambos estamos hablando del miedo de pasar solos el resto de nuestras vidas, pero desde distintos puntos de vista. Algunos sienten ésto cuando llevan muchos tiempos solos y sienten que los años se les escapan entre los dedos, y otros son un poco más extremistas y sienten éste miedo incluso antes de terminar una relación (y quizás ése mismo miedo les impida terminarla).