sábado, 18 de febrero de 2006

Imprevisibilidad

Vivir, es prometerse vida, anticiparse a uno mismo. No parece posible, no lo es, vivir sin proyectar, sin anticipar, y cada anticipación es algo así como un salto en el vacío, un salto hacia lo que aún no es, el salto que hace posible que lo que no es, sea. Contar con lo que aún no es, es otra cosa que calcular o predecir: es arriesgar, apostar.
El juego y el arte son escenificaciones y celebraciones de lo que toda vida tiene de imponderable, de imprevisible.
La vida tiene, es, una imprevisibilidad irreductible a cualquier cuenta, a cualquier certeza. La existencia es un tiempo de riesgo: es el espacio temporal que permite el juego de las decisiones, que permite la movilidad, la transformación, el crecimiento.
La vida es actuación, no ensayo. Nacemos sin saber cómo se vive y morimos cuando ya no tenemos tiempo para vivir como aprendimos a hacerlo. Las cosas más importantes, ni se enseñan, ni se aprenden antes de hacerlas, tampoco, en general, da tiempo a programarlas y controlarlas: llaman a responder, no a calcular. Cada respuesta, cada riesgo, es una experiencia, no una repetición, y por eso mismo es una creación.
No se puede tener paz evitando (coartando) la vida. Ni paz, ni seguridad sin lo imponderable. Lo imprevisto, lo incierto, el riesgo, son nombres de la flexibilidad, la ductilidad.
Si vivir es anticipar y el anticipar produce temeridad: el miedo de abandonar lo que se es, por lo que se puede ser, es miedo a vivir. Para nuestra cultura vivir es controlar, dominar dominando, controlando, nos sentimos seguros, aseguramos que nada quede fuera de control, aunque lo que queda fuera, sea lo que en la vida escapa a todo control: lo que tiene de novedad, lo que solo en libertad llega a nacer.
Bajo el mito de la seguridad, nuestras decisiones, las que tomamos, las que son aplaudidas, tienen como meta no tener que tomar decisiones, no volver a decidir. Soñamos con lo estable, con lo que nos libere para siempre de la ansiedad de decidir, de los riesgos a asumir... Soñamos, sin saberlo, con la muerte.
El juego nos atrae porque está tan abierto a la victoria como a la derrota: nos atrae su riesgo, su imprevisibilidad. Sin ese riesgo cualquier juego, cualquier vida, sería un simulacro de vivir, una parodia. Asumir este riesgo, es asumir el coraje y la tensión de vivir. Asumirlo, es asumir la gravedad de la vida: su dignidad.

(Hugo Mujica)

pd: he leído esto y como siempre que leo algo bonito, he pensado que estaría bien incluirlo en mi cachito de intenné, asi que lo he retocado y lo he colgado para que lo lean todos mis amigos, pero sobre todo, esta vez he pensado en ti.

8 comentarios:

Yo dijo...

PALABRASSS

Chipsoni@ dijo...

Comentario agudo donde los alla.

juanjo dijo...

"halla"

Yo solo digo lo que decia Sung Tzu: "No, si esto es como todo"

Chipsoni@ dijo...

allá, queria decir allá, se me olvidó el acento (lo mismo alguien se lo traga, jejeje)

Jorfe dijo...

Muchas veces nos olvidamos de que estamos vivos, y sólo cuando nos encontramos mal pensamos en lo bien que estamos cuando estamos bien. Como diría Jhonny Kroqueta: "Has lo que te salga la puntalnabo, mientras no jodas la libertad de los demás". Creo que es importante hacer lo que uno quiere en cada momento; ahora bien; es chungo, eh??

Bel:-) dijo...

Vengo a dos cosas.

1.- Corregir al corrector. Es "haYa" xDD

2.- Me ha encantado el texto. Asumir el riesgo... dios mio regalame un par de narices... YA!!!

Chipsoni@ dijo...

Estooo, un par de cosillas yo tambien:

1) Decir por enésima vez que me encanta er Jhonny, egque no puedo con él, es un fiera y que aunque es chungo asumir el riesgo de vivir, no asumirlo entristece el corazón de la persona mas alegre.

2) Con el trabajico que me ha costado conseguir mi par, no te las voy a regalar, nononoooooooooooo, pero te puedo decir donde me pillé las mias, lo mismo todavía quedan algunas, aunque desde ya te digo que son caras del carajo. pd: increible el número de faltas de ortografía en tan poquitas letras... ¡castigada a mi avitasion!

juanjo dijo...

En realidad, todo el mundo sabe que se dice "Haiga".

Yo el acento lo pongo en los detalles... :-)